flors i violes
Es cierto, lo amargo realza lo dulce
Había olvidado lo que era estar sentado en un autobús, absolutamente aislado del mundo por unos auriculares, y dejar volar la mente...o simplemente rajar en silencio de los que te rodean, sin darles, ni siquiera, la oportunidad de ser escuchados.
Pero últimamente la mente puede al tímpano, hasta el punto de sólo apoyarse en él para enfatizar sentimientos. Y de hecho, estos días, lo hace a menudo...
Y es que me embriaga un sentimiento mezcla de emoción, tranquilidad, felicidad, no sabría qué decir...Me siento bien, y no creo que sea únicamente el hecho de tener for fin las tardes libres. Sin duda hace mucho lo de conseguir un trabajo acorde a lo que habías deseado y para lo que te habias preparado, pero es que sin más me siento afortunado. Piense en el aspecto que piense de mi vida, absolutamente todo me llena. Tengo mi trabajo, mis amigos (pocos, pero especiales), un sueño musical con más forma que nunca, y una maravillosa mujer a la que quiero y que me adora por ser imperfecto.
No es que crea en todo eso de la flor, pero hay que reconocer que los astros saben de mi. Pero también parece como si la suerte de uno, del mismo modo que podría ser contagiosa para algunos, se vuelve en contra de otros que, de un día para otro, sienten cambiar su vida por completo y en contra de su voluntad. Como la tonteria esa de la pelicula en que buscan al tio mas suertudo para hacerle una foto y quedarse con su dicha.
Ha sido sin duda una semana (y estamos a miércoles) de lo más rara i difícil. Y me di cuenta también ayer, cuando bromeando con obo, lamentábamos no poder quizás alegrarnos de nuestra buena racha (parece que el contagio va por aquí. Saps que me n’alegro que les coses et vagin bé nen) frente a los golpes de otros. Gente tan cerca como para sentir su dolor, pero tan lejos que ni siquiera sabía que todo iba tan mal.
Así que después de cada canción, al darme cuenta del pàlpito de mi corazón y la tonta sonrisa de mi cara, no puedo evitar pensar que aquello pasará, y que será mejor que lo goce porque nada ni nadie sabe qué va a pasar en un minuto...y el tiempo no espera a que se acabe la canción y te prepares para la siguiente...



